Estrés deportivo
Michael Phelps es un ejemplo como deportista, pero su carrera ha estado siempre bajo mucha presión

Los efectos del deporte sobre el Estrés

 

En este nuestro primer artículo vamos a abordar un interesante tema.

El deporte es, en la mayoría de los casos beneficioso para combatir el estrés.

Una planificada sesión de ejercicio moderado, contrarresta los efectos de un día de estrés. Cada vez que activas tu sistema circulatorio se segregan una serie de endorfinas que te hacen sentir bien, relajan tu cuerpo y desco­nectan de las tensiones diarias.

También hay que decir, que se activa a su vez el sistema inmunológico. Sin embargo, no se debe generalizar y el deporte puede ser también una peligrosa arma de doble filo. Es sabido que algunos deportistas llegan a sentir elevados niveles de estrés asociados a la competición, los resultados y la exposición a los medios.

Estrés deportivo
Michael Phelps es un ejemplo como deportista, pero su carrera ha estado siempre bajo mucha presión

Asimismo, las sesiones extensas de ejercicio desgastan la reserva de serotonina debilitan­do la respuesta natural frente al estrés. Otros estudios revelan que muchos practicantes de deportes de riesgo tienen menores niveles de dopamina y serotonina.

Esto hace que por un lado busquen altos niveles de activación y por otro sean menos propensos a percibir y evitar riesgos. Estas personas parecen más resistentes al estrés en general, pero también al postraumático, que se relaciona habitualmente con tos accidentes deportivos o el fallecimiento de personas conocidas que practican el mismo deporte.

Esto nos habla que las diferencias individuales son importan­tes a la hora de entender cómo nos afecta el estrés. En general, cada cual ha de encontrar el deporte que mejor cuadre con su forma de ser y el nivel de tensión emocional con que se siente cómodo, y que en la mayoría de los casos es conveniente practicar con mesura para prevenir agotamiento y desgaste.

¿Se puede vivir sin estrés?

Desde 1986. una corriente cultural combate el estrés de manera calmada.

Todo comenzó cuando el periodista italiano Cario Petriní se enteró que una compaña de comida rápida iba a abrir una hamburguesería al pie de la escalinata de la Piazza di Spagna en Roma.

Se indignó tanto que inició una cruzada para que los alimentos de este tipo no terminaran devorando el estilo de vida tradicional italiano.

Creó la organización SlowFood, que se extiende por todo el mundo y poco a poco (siempre sin prisa), se han ido convirtiendo en un movimiento cultural.

Hoy en día existen diversas iniciativas desde el mundo slow: enfocadas en crear un mundo más lento, pasando por el slow sex (dirigido a tener relaciones más calmadas y duraderas), y hasta Citaslow que promueve un modelo de ciudades donde haya más lugares de encuentro y un ritmo menos acelerado.

Hasta aquí nuestro primer artículo, espero que os haya gustado. Si es así, te pido que lo compartas en tus Facebook o Twitter

 

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