Muay Thai

Hablemos de Muay Thai-Parte 2

Seguimos con la interesante historia de A. Belcher, el gran luchador de MMA . Vamos con el segundo día de entrenamiento en:

La carretera de los gimnasios (Thailandia)

La educación es dolorosa, pero las lecciones son críticas; la fatiga está con frecuencia en la mente y lo más importante, la movilidad lo es todo. Los entrenadores de Muay Thal siempre han sido innovadores en cuanto a la mecánica de la fuerza y el poder, entienden de ma­nera innata lo que la ciencia prueba empíricamente.

“Pero el rango de movimiento no se construye solo con el sparrings y el entrenamiento con los cojinetes”, agrega Lam, “también debes conseguirlo con tra­bajo en el gimnasio, haciéndolo parte de tu entrenamiento” (ver “El músculo del Muay Thai” para conocer 4 maneras de lograrlo).

Científicos descubrieron que el entrenamiento de fuerza es tan efectivo como la elasticidad.

“Debes cargar peso con una buena téc­nica, lo que significa, realizar levantamientos en toda la amplitud del movimiento*’, dice Weafer. En la práctica esto significa bajar por com­pleto en una sentadilla, llevar tu pecho hasta unos centímetros del suelo al hacer flexiones.

pesas

“Esto no solo ayuda a crear músculo sino que enseña a tu cuerpo a usarlo de manera más eficiente”, señala Weafer. El resultado; podrás levantar al alguien más pesado si es necesario.

También te ayudará a pasar menos tiempo en tu esquina. “Cuando eres capaz de mover una articulación en toda su gama de posibilida­des, otras articulaciones y músculos dejan de compensar para reali­zar un movimiento”, dice Weafer y agrega que “lo importante de esto es que ampliar tu rango de movimientos resulta en menos lesiones”.

Descansado pero no recuperado. Bencher vuelve a entrar en el ring y lanza una tanda de codazos a Lam. Pierde impulso y suelta una com­binación puño-puño-patada que llega sin fuerza a la sección media de Lam, quien sacude la cabeza de Alan con uno de los cojinetes y vuelve a gruñirle.

Belcher no se está divirtiendo. Golpea a Lam con una patada totalmente extendida que lo manda hacia atrás y sonriendo en aprobación, lo que provoca también una ligera sonrisa en el propio Belcher.

“Esto es todo por ahora” dice Belcher., bajando poco a poco su intensidad mientras se quita los guantes “Tengo habre vámonos”.

Muay Thai

Cada comida en Tiger Muay Thai, es un ejercicio de alta gastronomía. Ago­tados por horas de entrenamiento, los peleadores descienden a la cocina con un entusiasmo voraz. Belcher desliza 12 huevos de un sartén hacia su plato con un gruñido de aprobación, mientras mezcla su proteína ligeramente hervida con un montón de camotes humeantes.

Una comilona así es nueva para él. Hasta hace poco calculaba sus alimen­tos con una obsesión que se acercaba a la paranoia.

“Solía matarme intentando controlar mi peso”, nos cuenta. Al igual que muchos otros competidores de la UFC, Alan se dejaba morir de inanición durante las semanas previas a una pelea para poder competir en divisiones más ligeras, con la consecuente ventaja por el tamaño sobre sus oponentes naturalmente más pequeños. “Todas esas limitaciones acabaron por fastidiarme”, dice y agrega que “la dieta yo-yo arruinó mis hormonas y me puso gordo. No estaba en forma de la manera como sabía que podía estarlo”.

 

Así que a principios de este año, Belcher decidió cambiar su enfoque de pesos medianos a semipesados. Con un peso límite de 93 kilogramos, está más acorde con su cuerpo fornido y le permite más libertades con su ali­mentación.

 

Él ingiere ahora 5 o 6 comidas al día para alimentar sus múscu­los con un abastecimiento constante de nutrientes. “Mientras más músculo tengas, más grasa quemas y más comida necesitas consumir para mantener un nivel alto de energía y desempeño”, nos dice el nutriólogo Glen Tobías, quien trabaja con varios peleadores de la UFC. “Pero incrementar tu consumo de calorías no hará el trabajo por si solo. Debes asegurarte de que estás ingiriendo los alimentos apropiados en el momen­to adecuado”.

Una caminata a lo largo de la Carretera de los Gimnasios más tarde, reveló qué tipo de comida es la más buscada por los peleadores: camotes locales, agua de coco, aceite de coco y, por supuesto, pimientos tailandeses, así como arroz salvaje de las Filipinas (ver el recuadro “La dieta del peleador”, para más in­formación acerca de la comida más poderosa que se encuentra en la Carretera de los Gimnasios).

“Aquí puedes tener 5 comi­das orgánicas, cocinadas en el momento, por unos 12€ al día”, dice Belcher, mientras sigue buscando más combustible de alto octanaje y entra en uno de los restaurante más popula­res de Soi Ta-iad, el Calorie. “Es de lo mejor en el planeta”.

Alan es el primero en admitir que comer de esta manera no es realista para la mayor parte de las personas. “Ni siquiera lo es para mí cuando estoy en casa”, dice y agrega: “Tomo un enfoque “meta” con respecto a mi dieta, concentrándome en tener suficientes carbohidratos, proteína y grasa. Pelear es bastante difícil. Comer no debería serlo”.

Los resultados son evidentes en su poder físico y su aparien­cia cincelada.

Mientras antes fluctuaba entre niño regordete y joven demacrado, ahora se mantiene fuerte y esbelto.

 

Fin de la segunda parte

¿Quieres conocer el final?

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Hasta pronto

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