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Este es un nuevo blog donde vamos a compartir textos sobre nutrición y ejercicio.

Y antes de pasar a ello, vamos a plasmar en esta presentación una serie de reflexiones.

Esto que decimos puede parecer como un cúmulo de frases hechas. Un lugar común. Pero, ¿has reflexionado últimamente en la importancia de estar bien? ¿Has agra­decido por el hecho de sentirte bien, más allá del ser, el tener o el querer?

Lo anterior podría ser confundido con lo que se suele mencionar en infinidad de publicaciones: estar en forma, tener condición física, desarrollar músculo, correr más rápi­do, definir el sixpack, nadar durante más tiempo, aumentar el tamaño de los brazos y las piernas, quemar grasa a cada minuto…

No, no nos referimos a nada de eso. Estamos hablando simple y llanamente de sentirse bien: sin dolor de cabeza, sin molestias en la espalda, la garganta irritada, el estómago sobrecargado, un mareo repentino, náuseas, gripe, tos, ojos irritados o cualquier situación que nos incomode.

Estar bien, no importa si estás delgado o no, si haces maratones o fumas, si fre­cuentas el gimnasio o no conoces ninguno, si tomas proteína al termi­nar de entrenar o bebes todos los fines de semana, si te apasiona el deporte o tienes esta revista en las manos por accidente; da igual.

Estar bien, más allá de cualquier problema personal, estrés laboral, tensión familiar, conflicto de pareja, entre otras mil cosas que vamos cargando todos los días, es algo con un valor incalculable.

Estar mermados por un dolor, disminuidos por una enfermedad, una lesión, una molestia o lo que sea que nos dificulte nuestras tareas, dista mucho de lo deseable.

Lo decimos en conciencia absoluta.

Este texto, puede haber sido escrito con dolor de cabeza, fiebre, malestar general, cansancio, el cuerpo débil y con una infección en la garganta

Aunque no sea nada grave, se puede estar enfermo y perder la energía.

Por eso aprovechamos este blog para invitarte a reflexionar sobre el bienestar que muchas veces tene­mos sin necesidad de hacer algo.

Olvídate un segundo de tus metas deportivas, proyectos profesionales o tus deseos más inmediatos; en serio.

Si nada te duele/molesta/ lastima/incomoda ahora, eres afortunado.

Pon tus cinco sen­tidos en su sitio, y será más probable que vayas a dónde quieras; con tu nivel de energía arriba, tendrás fuerza para intentar tus retos,es cierto.

Perder el ánimo es lo más grave que nos puede suceder. Así que toma algunas ideas que te regalamos en nuestro blog y reactiva tu entusiasmo.

Puede sonar manido, pero no hay nada peor que perder la salud.

 

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